Ingredientes:

1 Y 1/2 kg de albaricoque o durazno fresco

3 cucharadas de agua

1 cucharada de ralladura cáscara de naranja

250 g de queso blanco descremado

80 g de azúcar

1 sobre de gelatina sin sabor

1 huevo 1 clara

30 g de azúcar impalpable

paso a paso:

Lavar los albaricoques, partirlos por la mitad, retirarles la similla interna y colocarlos en una cacerola; agregar el azúcar y dejar reposar 10 minutos.

Incorporar el agua y la ralladura de naranja; cocinar a fuego lento hasta que los frutos estén tiernos. Una vez fríos, escurrirlos (reserva el fondo de cocción), procesarlos y pasarlos a un bol.

Batir el huevo con la clara y el azúcar impalpable hasta lograr una crema esponjosa; incorporar el queso blanco y el puré de albaricoques. Verter el fondo de cocción de los albaricoques en una cacerolita, espolvorear por arriba la gelatina sin sabor y disolverla a fuego suave, revolviendo con una cuchara de madera. Retirar antes de que la preparación rompa el hervor.

Dejar entibiar y unir suavemente con la crema anterior. Verter la crema en un bol mediano forrado con film adherente o en un molde a elección humedecido con agua fría. Refrigerar durante 2 horas, como mínimo. Para desmoldar, pasar el recipiente por agua caliente y dar vuelta osre un fuente.

Decorar con albaricoques frescos.