gluten free

Consejos utiles

En la compra

-Aprenda a seleccionar los alimentos. ¡OJO A LAS ETIQUETAS!

-Planifique muy bien la compra para evitar la improvisación.

-Elimine de su lista de las compras, los productos a granel, los elaborados artesanalmente y todos aquellos que no lleven etiqueta.

-Compre panes y harinas de maíz o arroz que ostenten en su etiqueta la leyenda de “libre gluten”. Le ofrecerán mayor garantía. No olvide que las harinas se pueden contaminar fácilmente si proceden de molinos en los que se trabaje con harinas de trigo o se elaboran en el mismo horno y no se ha limpiado escrupulosamente.

-Tenga precaución con el porcentaje libre gluten sea 100 %.

En la cocina

-Retire la harina y el pan rallado de trigo de la casa. Sustitúyalo por harina y pan rallado sin gluten. Evitará posibles confusiones a la hora de cocinar

-Disponga de un espacio para almacenar exclusivamente los alimentos especiales sin gluten.

-Es conveniente que las etiquetas de los productos especiales sin gluten estén siempre visibles.

Una vez abierto el envase no quite la etiqueta ni vacíe su contenido en botes de cocina. Puede dar lugar a confusiones

-Tenga siempre a mano la Lista de Alimentos aptos para celíacos. Así mismo, elabórese una lista de alimentos en la que se indique: alimentos sin gluten, alimentos con gluten y alimentos que pueden contener gluten. Puede colocar esta lista en un lugar visible para tenerla siempre presente, por ejemplo, en la puerta del frigorífico.

-Evite freír alimentos sin gluten (patatas fritas) en aceites que previamente se han utilizado para freír alimentos con gluten (croquetas) Utilice siempre utensilios de cocina limpios. No use la misma cuchara para elaborar un plato que contiene gluten y otro que no lo tiene.

-No utilice cubitos de caldo, consomés o sopas preparadas, sustitúyalo por caldos naturales. Puede hacerlos una vez por semana y congelarlos en raciones individuales para utilizarlos posteriormente -Los purés son mejor, si son naturales.

-Es bueno dedicar un día de la semana para elaborar sus alimentos. Esto para evitar las preocupaciones de ¿qué voy a Hacer? no tengo nada para comer hoy.

-Tenga a mano siempre varios alimentos que estén listos para ser consumidos o que sirvan para armar un plato rápido.

Truquitos de cocina

-Los preparados de panadería y repostería especiales sin gluten admiten más agua, que la harina de trigo.

-La papa o un granillo fino de almendras pueden sustituir al pan rallado sin gluten en los empanados, croquetas...

-Para potenciar el sabor del pan elaborado con harinas especiales sin gluten, se puede añadir a la masa ajo, cebolla, anís.

-Lo mejor para hacer pan y bollería es utilizar preparados panificables sin gluten y con certificado. -Los bizcochos, salsa bechamel y croquetas quedan mejor con preparados para repostería libre de gluten, usándolas en cantidades similares a las harinas convencionales .

Cómo cocinar y Condimentar?

Preferir aquellas técnicas culinarias menos grasas: con agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, o al horno. Utilizar moderadamente los fritos, rebozados (en huevo y harina de maíz), guisos y estofados (desgrasar en frío, mejora su conservación y su calidad nutricional).

Limitar la grasa de condimentación: aceites, mantequilla, margarina, nata y crema de leche, manteca, mayonesa casera, salsa con huevo-queso-nata u otros ingredientes grasos. Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos condimentos naturales: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana, pimienta, pimentón, azafrán puro, no sucedáneos de azafrán.

El vinagre (de vino y de manzana) y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados con hierbas aromáticas. En la elaboración de salsas, los vinos como ingredientes flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas.

PARA RECORDAR

La alimentación es el remedio de su enfermedad y por eso debe involucrarse con actitud responsable, pero no permita que el acto de no comer se transforme en una obsesión.

Una planificación adecuada ayuda al mejor cumplimiento de la dieta, ahorra esfuerzos y permite el normal desarrollo de todas las actividades y el disfrute de cada momento.

Una vez más prevenir es mejor que curar.

ADEMÁS… (no todo es comer)

-Llevar a cabo unos hábitos de vida saludables,

-Dormir diariamente un mínimo de horas,
-Practicar de forma regular ejercicio físico
- Evitar situaciones habituales de estrés emocional, contribuyen positivamente al mantenimiento de un buen estado de salud.
-Acudir a reuniones de personas con el mismo problema, ayuda a compartir las propias experiencias y enriquecerse con los conocimientos de los demás.
-Tratar de mejorar los conocimientos acerca de la enfermedad:
-Acudir a charlas o sesiones informativas que se propongan dentro de la comunidad a la que se pertenece, en la que ofrezcan nuevos conocimientos o perspectivas acerca de la enfermedad: tratamiento farmacológico, dieta, apoyo psicológico u otros temas de interés.